Mis peores enemigos


Los peores enemigos que he tenido en esta vida han sido el juicio, la autocrítica constante y los miedos internos por "no creerme capaz". Jamás imaginé que podía acompañar a otros en sus proyectos a través de la asesoría de marca o simplemente estar delante de 100 personas contando mi historia en el rubro digital. Sin embargo, lo logré. Y ese cambio de pensamiento inició cuando aprendí a darme el justo valor que poseo. Ni más, ni menos.

Aceptar quienes somos (con virtudes y defectos) y amarnos en grande es el primer paso para disfrutar nuestra vida.

Hoy, tratemos de quejarnos menos y hagamos más, mucho más.