Spiritual peace

Imagen: Li Hui

Nada se pierde
todo se transforma.
- Jorge Drexler

La mayoría de mis amigos me catalogan como una "mujer de fe". Y aunque suelo hablar muy poco de mi faceta espiritual, debo confesar que he afianzado la búsqueda de la -tan anhelada- paz interior con el vaivén de los años.

Pese a que mi formación ha sido desde que tengo uso de razón, 100 % católica, me convertí durante la treintena en una de esas frikis que medita, practica yoga e incluso, pinta mandalas, siendo súper tragicómica la escena porque yo, tan intelectual y tan seriecita, criticaba otrora y sin contemplaciones estas prácticas de vida.

Pero ya saben lo que dicen por ahí: el pez muere por la boca (y a veces por la nariz, gracias Desorden Público).

Así que no me queda más que asumir con dignidad el estatus actual de esta relación conmigo, y despedir este post con un sonoro namasté.

Shanti, shanti, shanti para todos.