Menos marca, más persona

Imagen tomada durante la conferencia "Empresarios Digitales"

"Hay que creerse menos marca y más persona" es una frase que suelo acuñar en redes sociales para hacer referencia al desarrollo de las estrategias de personal branding. Principalmente, porque no podemos humanizar aquello que ya somos: el corazón late, la sangre corre y nosotros, permanecemos en la verdad absoluta del cambio. Tan imprevisible. Tan constante.

Sí, es cierto que en mi rol de asesora puedo orientar a otros a la consecución de objetivos. Definir estilos, renglones, colores, horarios de publicación y formas de vestir, pero no puedo transformar aquello que no ha sido transformado a sí mismo. Y esa, es una labor propia del ser humano.

No somos quienes solíamos ser a los quince, ni a los veinte y mucho menos a los treinta. Tampoco somos la sonrisa que disparó una canción o la tristeza que dejó una ruptura. La impermanencia es la única verdad. Así, debe ser nuestro comportamiento en el rubro digital: coherente, sencillo, honesto.

¿Qué quieres ser hoy? ¿Un producto de anaquel o un ser en movimiento con errores y aciertos a cuestas? Al primero se le compra. Al segundo, se le acepta. Es real, no un personaje de historieta.