¿Qué podemos aprender en Social Media de Cadenas y sus contestaciones?


Rafael Cadenas, poeta, paisano, es uno de los mejores ejemplos creativos de los -anhelados- ejercicios literarios. Mordaz, irónico y ocurrente, reflexiona a través de su libro "Contestaciones" (editado por la Fundación para la Cultura Urbana) una serie de citas, poemas o fragmentos de personalidades de renombre dentro del universo cultural de cualquier época. Además, involucra a poetas clásicos como Dante, escritores contemporáneos como Borges, Ajmátova, Evtuchenko y a políticos como Mao Zedong y el Che Guevara.

Como señala Joaquín Marta Sosa en el prólogo de su más reciente libro: “no se limita a responder a lo que sugiere el texto del otro sino que debate con él, lo amplía, lo rebate, lo pone en evidencia en sus contradicciones implícitas, en sus paradojas”. Así, sin más.

Debo confesar que soy practicante asidua de este ejercicio desde hace varios años atrás y una nerdy incurable con eso de escribir poemas como vía de escape frente a tanta inmediatez (sí, contradictorio a mi profesión). Más allá de lo cursi que puedo llegar a ser, he descubierto que para escribir hay que detenerse, reflexionar, cuestionarse entero(a), y que ese grandilocuente privilegio también es expandible al rubro digital: tan lleno de gurúes, mesías y falsos profetas. ¿Se imaginan lo interesante de dialogar con sus autores favoritos, ya desaparecidos físicamente? De post a post. De tuit a tuit. Con algunos tenemos el privilegio de intercambiar palabras en esta era post moderna. Con otros, nostalgias.

Aprendamos pues, a:
1. Detenernos en cada copy.
2. Conectar con un sentimiento (insight).
3. Adelantarnos a las respuestas de la comunidad. Contestar en silencio. Y -por qué no- en papel.

Y como bien dice Drexler: "Que viva la ciencia, que viva la poesía..." Y lo digital, también.