Las redes sociales sí venden


Recuerdo con cierta gracia los pequeños 'encontronazos' con admirados profesionales del rubro digital al confrontarlos sobre la venta directa en redes sociales. Ellos, con su discurso automático del 2010, aseveraban que las redes sociales no eran un canal de comercialización, sino una vía para fidelizar usuarios y construir comunidad; afirmación que, además de ser cierta, quedaba cortísima con la demanda otrora del mercado.

El asunto es que llegó el 2017 y con él, una de las tendencias más poderosas en Marketing Digital: el social selling: "Utilización de los medios sociales para relacionarse, crear branding, obtener leads y en definitiva, conseguir clientes." Porque díganme ustedes, si se fajan en crear contenido de valor y generar experiencias, ¿no van a querer obtener una conversión final traducida en, por ejemplo, mayores ventas para su negocio? No se trata de vender por vender (ni publicar por publicar). Por supuesto que hay que 'sudarse' el interés de los usuarios gracias a estrategias digitales atractivas que les permitan observar qué hacen nuestras marcas y por qué son beneficiosas para ellos, pero no debemos olvidar el proceso de convertir ese interés en el logro de un objetivo previamente definido. 

¿Crear una lovemark? Sí. ¿Hacer contenido que sume? Por supuesto. Sólo pregúntante: para qué.