Descansa. Ama a los tuyos. Produce. Crea.


Una de las cosas buenas que me dejó el 2016 se basó en el hecho de comprender que "estar ocupada" no es igual a ser productiva. La efervescencia de las reuniones, los nuevos proyectos, los emails pendientes y la agenda copada se desvanece cuando te das cuenta que sólo desde la calma se puede crear. Y no, no se trata de un estado zen o de iluminación divina (porque no hay persona más ansiosa que yo), sino de tomar espacio, mover las piezas, observar silentes y reestructurar todo aquello que grita la palabra cambio: como aquellos looks de fin de año, como los dictadores del mundo, como los poetas de antaño, como el 2016.

En esta carrera de likes y seguidores efímeros, donde parece importar más un número de followers que la reputación, ¿cuántas veces te has detenido simplemente a descansar? Sin apuros, sin prisas, sin correos salientes. Te aseguro que desde ese monólogo en primera fila encontrarás tu propia metodología para ser más productivo en el 2017 y lograrás generar los mejores proyectos, esos que permiten aportar contenido de valor al mundo y no sólo un paquete de frases 'copypasteadas' de Internet.

Descansa. Ama a los tuyos. Produce. Crea.