Carta a los amores imposibles

Fotografía: Tina Sosna
Mi -muy querido- amor:

Hoy es uno de esos días donde extrañarte se convierte en verbo transitivo.

Abandonar la idea de tu ausencia se me ha vuelto costumbre, y aunque no soy quien para dramatizar las cosas, puedo jurar que las canciones suenan distinto cuando no estás.

Bien lo decía Almudena Guzmán: "Esto ya va mejor. Ya no le tengo miedo. Y me complace que usted, como quien no quiere la cosa, haya fijado el barniz de sus ojos en mis piernas." Río un poco al leerlo, así como Almudena, "como quien no quiere la cosa", porque me he convertido en un reservorio de poemas -y frases subrayadas- que envío en clave Morse hasta donde estás, como si lo añorado fuese posible y tú me aguardaras al final de la tarde con un libro gastado y una taza de café.

Los sé, no hay razón que valga: soy un verso que peregrina silente en la imposibilidad de tu amor.

Siempre tan mío, siempre tan tuya,
B.