Carta a los amores digitales, táctiles, binarios

Fotografía: Viola Cangi
No hay tiempo para el drama
ni para el alarde.
- La Pequeña Revancha

Señor mío, don mío:

He proclamado nuestra relación como un amor digital, táctil, binario, gracias a la cientos de veces al día que observo tu ventanita de Whatsapp (justo como quien contempla un ocaso en medio de la nada). Tu última hora de conexión se ha convertido en un tormento arbitrario: impredecible, incontrolable, despiadado.

5:57 am
9:15 am
7:40 pm 

Mis palabras son más que latidos frecuentes en el teclado. Resuenan como los besos de medianoche que se borran en la memoria y reaparecen junto a los condenables post nostálgicos de Zuckerberg.

No hay tuit camuflado que me permita olvidarte. No hay "me gusta" público tan delator. No hay filtro que sobrepase tanto arrebato.

Eres un microcuento con final feliz. El dinosaurio sigue estando allí al despertar. Yo también.

Siempre tan de ti,
B.