Expectativas Vs Realidad


¿Recuerdan la película '500 días con Summer' y la memorable escena Expectativas Vs Realidad? Es un escenario recurrente en el ámbito de los negocios: nos reunimos (cliente-agencia, cliente-proveedor), presentamos estrategias sólidas de mercadeo, alzamos las copas (o las tazas de café) para cerrar el contrato y luego, retomamos la cotidianidad y sus problemas intrínsecos (los de Venezuela ya los conocemos muy bien).

Si algo he aprendido en este aleccionador camino junto a Barquisimeto Móvil, es que para que la relación comercial sea fructífera necesitamos dejar en claro varios puntos al iniciar la alianza, entre los que destacan:

- Período de adaptación cliente-agencia, cliente-proveedor: debemos ganarnos la confianza del cliente. Hacerle entender que somos capaces de llevar su marca por el camino correcto se logra con hechos y no con palabras.
- Tiempos reales de entrega que favorezcan a ambas partes.
- Cuáles son las actividades que contempla el acuerdo y cuáles no.
- Escucha activa de cara al cliente: ellos conocen su negocio mejor que nadie y tendrán acotaciones valiosas en el camino.
- Rectificación o fase de ajuste (de existir). El ego sólo nos sabotea a nivel comercial.
- Planificación interna (agencia).
- Respeto y honestidad.

Mención VIP a los lapsos de entrega preestablecidos. Sin orden no somos nadie. El resto es añadidura.