Carta a los lectores voyeurs

Fotografía: Mariam Sitchinava

Mi -muy querido- amor:

Hoy te he encontrado oculto en las frases de mis libros. Has permanecido silente, como un voyeurista acechando a su presa en medio de la oscuridad.

Los pronombres y las rítimicas se han hecho cómplices en la perpetua labor de convertirte en verbo: 
amor
odio
caricia
beso,
frente a un compás infinito de autores que poco importan cuando me observas, justo cuando crees que no te siento y que el mundo no se derrumba a mis pies.

Tú y sólo tú eres fuego, arrebato, páginas marcadas, canción. La sílaba que pronuncio dormida.

Siempre eterno, siempre tuya,
B.