Sobre los muros de Facebook, el social media y las personas


Cuando Yimmi Castillo compartió en su muro de Facebook un enlace al post de Carlos Rusconi, Director de Negocios de Digital & Channels, sentí una enorme curiosidad de leerlo, afianzado por un whatsapp de Karelia quien -por supuesto- me enviaba el mismo link. Así que no esperé mucho tiempo para servirme café, poner en silencio mi celular y sentarme a leer el breve -pero sustancioso- texto escrito por Carlos (así de íntimo se sienten sus palabras como para tutearlo). 

Entre las premisas básicas del artículo, Rusconi señala cómo el manifiesto Cueltrain (creado en el año 1999), sigue vigente pese a la ola de gurúes y expertos que señalan ser dueños de la verdad en el campo del social media y el marketing digital. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes -según mi punto de vista- para quienes hemos decidido emprender desde hace varios años atrás un modelo de negocio sustentable en medio de la 'crisis país' inherente a Venezuela, está basado en el siguiente párrafo que me permito citar en toda la extensión de su ser:

Cuando vaya a elegir una agencia, esté atento cuando le hablen de target, niveles o estratos socioeconómicos y no de la gente. Este atento cuando le digan cómo la marca debería hablar y no cómo debería conversar. Cuestiónelos cuando le hablen de experiencias sin entretenimiento. Esté muy pendiente cuando le vendan campañas, titulares, slogans, clames y no contenidos. Y sobre todo, mucho cuidado cuando le hablen de alcances, frecuencias, impresiones, pautas, KPIs y no de ideas. Finalmente, después de escuchar todas las propuestas, siempre recuerde una de las tesis que más causa terror a cualquier persona del marketing que aún no haya entendido el cambio o que se niegue él: 'Somos inmunes a la publicidad. Olvídala'. Ésta, seguramente, le ayudará a seleccionar y a darse cuenta quién realmente le está vendiendo una propuesta que funcionará en estos tiempos o quién está tratando de venderle el pasado para solucionar su futuro.

¡Vaya! Qué fuerte y real para quien está de este lado del juego. 

Las dos caras de la moneda

Siempre he afirmado que no es igual ser empleado o frelance a jefe o dueño de... Hay un status quo que cambia de manera imperceptible. Se acumulan errores y satisfacciones a una velocidad de 200 kilómetros por hora, se suman responsabilidades y términos que jamás pensaste conocer y se alejan personas que no encajan en el nuevo modelo de vida que has decidido emprender. Y pese a ello, también es muy fácil olvidar las lecciones básicas for dummies 001 que esta carrera exige por la ansiedad de pagar a los proveedores y mantener a flote el negocio. 

Debo confesar que este año no ha sido fácil. He tenido que asumir en silencio muchos errores cometidos en medio de celebraciones y mantenerme de pie cuando sólo quería una hora de paz tumbada en mi cama. Sin embargo, agradezco a la vida por cada persona y cada lección adquirida. También por artículos que se comparten en medio de memes y gatos felices, ya que nos hacen recordar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Cada letra de esa entrada me situó en las reuniones donde he querido explicar a clientes lo intangible de los sentimientos, la espera activa y paciente para quien desea construir comunidad y no avatares falsos, entre otros tantos aspectos propios del mundo digital.

Entonces, y ya para cerrar estas líneas plasmadas en forma de catarsis y reflexión, finalizo con la siguiente interrogante: ¿qué se necesita para triunfar en social media? Primero, definir el concepto de triunfo (cada quien lo percibe distinto), después, recordar que la perseverancia es un músculo que se ejercita a diario, sin dejar a un lado esa frase maravillosa de las abuelas que enfatiza que "nadie tiene un negocio para perder" y, tercero, enfocarnos en las personas: esas que ríen, lloran, se enamoran, sufren, padecen y renacen -una y otra vez- como parte de la evolución natural de la vida.

A ellas les debemos todo, incluso nuestro pan de cada día.