Los seguidores de Mona Lisa


Si Leonardo da Vinci hubiese ejecutado sus obras de arte en función del número de seguidores que tendría años de historia después, seguramente no fuese sido quien fue. Y es que en el Marketing Digital, la Publicidad y el Social Media, es común toparse con clientes ávidos de followers, dejando atrás aspectos tan importantes como la fidelización de marca y la conexión con el usuario final.

 "Aquél no llega ni a 1K, no es nadie" o "tiene 100K, anunciemos en una cuenta de ropa interior aunque nuestro producto sea de comida" son algunas de las anécdotas más recurrentes. 

No se trata de 1, 100, 1000 o un millón de personas en la biografía de una cuenta. Es un asunto de afinidad, target y clientes potenciales. 

Toca enseñar, difundir e incluso respetar ideas ajenas. Toca defender un objetivo que aliente a la marca y que no la destruya. Y sí, a veces también toca reírse como Mona Lisa (pero sólo para la foto, ok).