La belleza propia: arte, élite y cultura.



Señala Alejandro Blanchard, creador del movimiento Caminos Verdes: "La palabra CULTURA deriva una concepción mucho más respetuosa de los seres humanos. Impide la discriminación entre 'hombres cultos' y 'hombres incultos'. Siempre pienso que son más las diferencias que nos unen que aquellas que nos separan".

Traigo a colación esta cita a propósito del libro 'La belleza propia: arte, adolescencia e identidad' de Fundación Empresas Polar, que exhibe ejercicios artísticos de jóvenes caraqueños de escasos recursos en situaciones complejas o vulnerables. El resultado es tan satisfactorio como alentador.

Me detengo a pensar en todas las veces que hemos creído ser superiores -conscientes o no- por los libros que leemos, la música que escuchamos, las pinceladas que trazamos o los países que visitamos, y sólo puedo reírme de la insensatez que deriva de la ignorancia, incluso para las élites más selectas.

La cultura, y sus vertientes artísticas, son manifestaciones del ser. Y como siempre he afirmado, distan mucho del verbo parecer (aunque sean fonéticamente comparables).

Nadie es superior -ni inferior- al otro. A veces, sólo a veces, hace falta recordarlo.