Instantánea.



Hay relaciones efímeras,

fugaces,

eternas,

como una vieja polaroid escondida

en el álbum familiar de los años ochenta.
Así era la noche y el día,

así era la sombra y la luz,

así era ella y sus trajecitos de flores,

así era él y sus rayitos de sol.

Nostalgia instantánea, lo llaman algunos.

Recuerdos, sentencio yo.