Adiós John Keating.



Varias cosas aprendimos de Robin Williams. Una de ellas, es que el talento se forja con disciplina y constancia. Y, la más importante, que ninguna de estas cualidades pueden ser disfrutadas a plenitud si no se cuenta con la estabilidad emocional necesaria para salir adelante en los momentos de caos. Por eso, la depresión debe ser tratada como lo que es: una enfermedad. Jamás un motivo de burla.

Williams nos deja un legado artístico invaluable y un llamado a la reflexión:
Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas, les pertenecen (...) aunque toda la manada diga: ¡no está bien!

Robert Frost dijo: Dos caminos divergen en un bosque, y yo tomé el menos transitado de los dos, y aquello fue lo que cambió todo.

Quiero que encuentren su propio camino.
- La Sociedad de los Poetas Muertos