Distinguir.



Se trata de distinguir lo que vale de lo que no vale la pena.

- Jorge Drexler

Me observo, todos los días me observo, y descubro -irremediablemente- cosas nuevas que terminan formando parte del inventario de adquisiciones inoportunas: una cana, un diminuto pliegue cerca de la comisura de los labios, una meta pospuesta, un deseo silente, una miopía recurrente.

Las confronto.

Las miro de frente.

Sonrío, y observo una vez más.

Tengo una nueva cana y un insensato pliegue cerca de la comisura de los labios, una meta alcanzada, una visión diferente y un deseo que conversa a gritos con el mundo.

He distinguido lo que anhelo de lo que no.

Lo que me pertenece de lo que no.

Lo que vale la pena de lo que no.

Y esto es, precisamente, de lo que trata la vida: observar, reír, distinguir, avanzar.

Gracias por el consejo en forma de canción.