Princesa.

¿Cómo no recordarte?
Hace apenas dos años
cuando eras la princesa
de la boca de fresa.
Cuando tenías aún esa forma
de hacerme daño.
- Joaquín Sabina

Siempre alerta
cabal
pura
recta,
pasaba los días esperando a su amor.

Se creía una princesa rescatista,
salvadora
sanadora,
capaz de modificar conductas ajenas.

Con el paso del tiempo
comprendió  
que la vida es un vaivén de errores,
de defectos propios,
de cúmulos antiguos.

Dejó de salvar y comenzó a sanar.

Olvidó la idea de creerse realeza. 

Y dejó de esperar a su amor.