Frases sueltas.


Me gustan los árboles y sus hojas de olvido.

La naturaleza silente que los envuelve.

Esa prudencia implícita en sus raíces que abre paso -sin titubeos- a la nostalgia de primavera, con sus hojitas amontonadas en el suelo. Símbolo de recuerdos caídos. Combatientes de guerra sin un destino prometedor.

También me gusta la silueta que dibujan en las aceras de ciudades que duermen, plácidamente, con el ruido de las cornetas. Su sombra nos arrulla como una canción de cuna y nos hace creer en un futuro mejor.

Gracias por cobijar esperanza.