Before the sunset.


Ayer, en una suerte de reconciliación televisiva, me topé con una de mis películas favoritas: Before the sunset. Teníamos muchísimo tiempo sin coincidir. Quizás por un disgusto personal frente a la programación prime time y el -cada vez más evidente- flirteo emocional con los textos de mi pequeña biblioteca.

Mientras transcurría la historia (y yo dejaba de mirar el celular), escuché una de las frases más significativas. Llegó sin avisar, en medio de los ochenta minutos de la trama: "Los recuerdos son maravillosos cuando no tienes que lidiar con el pasado".

Automáticamente, Julie Delpy me condenó a lidiar con esos recuerdos que creemos insignificantes, con esos amores que -hoy por hoy- vemos a los ojos sin poder reconocernos en sus pupilas. Intuyo que mutar sentimientos es tarea del tiempo, aunque a veces, él juegue en nuestra contra y nos convide a perpetuar nombres que merecemos olvidar.

"Los recuerdos son maravillosos cuando no tienes que lidiar con el pasado".

Qué sabia, Celine. Por eso Jesse te quiso tanto.