Para dedicar: una melodía ajena.


No soy como las demás,
no puedo controlarme,
no me trates mal.
- La Pía Páez

Me adueño de melodías ajenas.

Las guardo en mi cartera
-junto con el celular, el libro de turno, el lipstick y los mensajes sin responder-
para sentir que aún vives entre los objetos cotidianos que atesoro.

Debo dejar de soñar,
tu piel me pone mal.
Y la distancia, también.