Él.

Les liaisons dangereuses - René Magritte
Sus besos saben a café recién hecho.
Su mirada es literatura.
Sus manos: música.

Y yo, lentamente, me he convertido en parte su cuerpo.
Una extensión del hemisferio derecho,
un boceto,
una caricia,
un gesto.

Hay soles que se forman en medio de la oscuridad.
Y extraños
-como tú, como yo-
que se encuentran cuando nadie los ve
para contemplar, absortos, el reflejo de su luz en nuestra piel. Una sola piel.

Ma peau est votre peau.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar.

- Capítulo 7, Rayuela.