Refugio digital.

Mi agenda de trabajo

Mis horas para postear son cada vez más reducidas.

El trabajo que ejerzo actualmente me inspira y me llena de pasión; razón que me hace olvidar con facilidad el hecho de dejar algún rastro entre líneas.

Sin embargo, termino retomando los sitios cálidos -digitales, personales- y el tácata tácata del teclado. Es uno de esos sonidos gloriosos que requiero para despejar mi mente y olvidarme del caos cotidiano que vivimos en el país de las mujeres bellas, el petróleo y la escasez de papel toilet.

Podría decirse que siempre regreso a los lugares que me dan libertad. Por eso escribo: para ser un poco más libre y menos esclava de mis sentimientos.

Gracias por ser mi vía de escape, blog. Hay una huella digital imborrable entre ambos.

El beso es la válvula de escape de la honestidad.
- Paul Géraldy

Y las letras, Paul. También las letras
 (aunque el primero sabe mejor).