Pasión, pasión y más pasión.



Las cosas buenas fluyen solas. 
Y siempre te encuentran trabajando en lo que amas.


Solemos preguntarnos por qué los demás tienen éxito y uno... pues, uno es uno.

Quizás las satisfacciones que anhela nuestro ego nos impiden ver más allá de lo permitido. Sin embargo, no hay fórmulas mágicas cuando se es honesto y coherente en el discurso cotidiano.

Hay que trabajar con pasión, pasión y más pasión(así, en mayúsculas) y los resultados se verán en el momento que menos esperas. 

No importa que el de al lado sea desleal o tenga un pensamiento cuadrado. Lo valioso es poder descubrir día tras día el atractivo de liderar lo que nos gusta. Los ingresos vienen por defecto. El reconocimiento también.

Retrospectiva

Recuerdo con nostalgia mis primeros pasos en el mundo digital. El blog "El Diario de una Niña Fresa" representaba una severa crítica a la excesiva banalidad expuesta en los medios tradicionales. Muy pocos entendieron el concepto y terminaron confundiéndome, sin derecho a réplica, con una niña fresa.

Ahora bien, analizando en retrospectiva la situación, puedo palpar la riqueza de aquel primer experimento en social media, así como otros tantos acercamientos a las tímidas redes sociales del 2000 que, hoy por hoy, me permiten llevar el pan a la casa.

Agradezco ser la "loca sin oficio" que experimentaba en redes -o perdía su tiempo, da igual- se fajaba comiendo libros de Mercadotecnia en la biblioteca (no hablemos de Wikipedia, por favor) y siempre cultivó la curiosidad por el contenido digital cuando nadie apostaba un centavo.

Las cosas buenas fluyen solas. Y siempre te encuentran trabajando en lo que amas.


"Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida".

Confucio