Trascender.


Vivir es fácil. 
Sucede. Simplemente sucede.
Escribir, en cambio, para un tiempo en el que ya no estaremos, es de esas actividades tortuosas semejantes al acto de apretar el tubito de pasta dentalhasta las últimas instancias.
Trascender en el tiempo posee cierto grado de dificultad cotidiana.