Tarde sin límite.


Las esquinas de mi cuarto son testigos de una tarde sin límite.
El teclado redacta afirmaciones en los rincones,
final sin esquinas
pasillo sin ventanas
luces diluidas entre mi propia sombra.
Las esquinas de mi cuarto son testigos de una tarde sin límite.
Las palabras permanecen inmóviles,
se niegan a salir de casa,
conocer gente nueva
enamorarse
-también, enojarse-
y soñar.
Las esquinas de mi cuarto son testigos de una tarde sin límite
seguramente, ya lo sabías.
P.d) Por eso nunca escribiste.