La cordura y su escasez.



¿Saben desde cuántos meses no comía una arepita hecha con Harina P.A.N. en Venezuela? 
¡Ya perdí la cuenta!
Resulta inverosímil alegrarse por encontrar tu marca favorita de harina de maíz en el supermecado (en caso de que corras con suerte), hacer una cola kilométrica para obtenerla y llevarla a casa como si fuese el mayor de los contrabandos.
Así estamos en mi país.
Anhelo que la escasez de productos -y de cordura- dure poco. Muy poco.