Impulsos.



Estimados impulsos:
Reciban, sin cobro a destino,
el coraje para avanzar,
la prudencia para callar cuando sea necesario
y la suavidad de una sonrisa a prueba de bombas,
para reír
porque sí
porque vale la pena
porque es sabroso
porque es GRATIS.
No hay una puta lección que no emerja entre lágrimas.