Frida, insuperable.


Frida Kahlo es uno de mis personajes favoritos (junto a Marilyn Monroe y Audrey Hepburn: iconos variopintos e interesantísimos en el arte de ser mujer).

Su fuerza, ímpetu y el eterno amor al pintor Diego Rivera la convierten en una figura de la que siempre hablo entre amigos.

A fin de cuentas, todas hemos tenido un Diego en nuestras vidas. Nos guste o no.

Diego:

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.

Mi cuerpo se llena de ti por días y días.

Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.

El hueco de tus axilas es mi refugio.

Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos
los caminos de mis nervios que son los tuyos.