De la era Mad Men en el siglo XXI.



El whisky no sabe igual en el siglo XXI.

Las negociaciones estériles, tampoco.

Carpetas,

copys,

agendas,

artes a medio terminar,

órdenes sin firmar,

reuniones ineludibles,

bostezos ineludibles,

estatus ineludible,

cierre de venta ineludible.

“Somos defectuosos porque queremos demasiado”.