Apegos.



Duele dejar atrás el pasado.
A veces -incluso- da miedo escribir en hojas nuevas el presente.
Pero es parte del proceso que tenemos (tengo) que vivir. Aunque algunas cosas -como el café hecho con cariño- permanezcan entre lo cotidiano. Silente. Inmutable. 
De los escasos apegos que aún colecciono.